Balsach, Maria Josep2026-02-262025-12-1720252025-12-172025978849044761110.18239/coe_2025_189.02https://pepa.une.es/handle/123456789/66471La casa es negra (Khaneh siah ast, 1962), única película de la poeta iraní Forugh Farrokhzad, se filmó en un leprosario cercano a Tabriz. Desde su mirada poética y comprometida, Farrokhzad transforma el dolor y la enfermedad en una experiencia estética y espiritual. La cineasta convive con los leprosos para mostrar sus vidas con respeto y humanidad, revelando gestos cotidianos —bodas, juegos, clases— que contraponen la belleza a la desolación. En su voz y sus versos, la oscuridad se convierte en metáfora del cuerpo enfermo y de la exclusión. La lepra, como símbolo, refleja un cuerpo que se descompone y a la vez se sacraliza, siguiendo las ideas de Michel Foucault sobre la separación y el aislamiento social. El film, considerado una fusión única de poesía literaria y cinematográfica, propone mirar lo que suele ocultarse y convertirlo en belleza. Su final —los leprosos caminando hacia la cámara mientras las puertas se cierran— resume esa distancia entre vida y exclusión. La casa es negra anticipa obras posteriores, como El orden (L’ordre, 1963), de Pollet o El viento nos llevará (Bâd mâ râ jâhad bord, 1999) de Kiarostami. Farrokhzad convierte el dolor en empatía y en revelación: un testimonio de amor, arte y humanidad ante la enfermedad y la muerte.Libro digitalpp. 16-23Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0)Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0)http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/Lepra y autofagia. La casa es negra (Khaneh siah ast, 1962) de Forugh FarrokhzadopenAccess