La buena práctica plantea el uso de las llamadas metodologías agiles o agile en el marco del desarrollo de los proyectos de aprendizaje servicio en los estudios de ADE. Dichas metodologías, combinadas con otras, facilitan la entrega de valor a la clientela de los proyectos, a la vez que articula el proceso de reflexión y la mejora del trabajo en equipo del alumnado.